ORACION POR PINOCHET
Alexis Rojas Aguilera
Lo siento, por la hija del general Bachelet, por todas las hijas, todas las madres y esposas, todos los hermanos, todos los padres y maridos, todos los familiares que perdieron a seres queridos, por todos los que sufrieron como consecuencia de la traición y el asesinato de la democracia chilena, cometido por Augusto Pinochet.
Lo siento, especialmente, por ese hombre dignísimo, valiente, humilde, generoso, que fue el doctor Salvador Allende, el presidente de la voluntad popular y las grandes alamedas; por los revolucionarios chilenos caídos; por las manos amputadas a la guitarra de Víctor Jara; por las lágrimas derramadas; por el quejido agónico y eterno de los torturados. Lo siento tanto…
Lo siento, profundamente, porque Pinochet murió en una cama de enfermedad y no en la cárcel sin pagar, como correspondía en justicia, el sufrimiento inflingido al pueblo del poeta Pablo Neruda.
Lo siento, pues no merece el Chile que anida a mineros combativos y enérgicos del cobre y el salitre, un escape así del hombre que caminó 17 largos años de su vida sobre un permanente charco de sangre humilde y generosa, el cual trató de rellenar con fuegos de artificio económico y amnesia.
Lo siento, porque no es justo que se largara, de tan simple modo, uno de los padres de la Operación Cóndor, que extendió el crimen por casi toda la América Nuestra. Un amamantado del imperio yanqui. Un lacayo.
Lo siento, por los pundonorosos y honestos generales Prats y Schnaider; por Miguel Enríquez; por tantos otros, aunque, como dijo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, de Argentina, para Chile, Latinoamérica y el orbe entero "es un alivio que Pinochet haya dejado de pertenecer…"
Lo siento, pues a pesar de los esfuerzos de mucha gente de vergüenza para inculpar a hombre tan nefasto, ciertamente la “justicia” no le llegó y siempre eludió, artimañas doradas por medio, ser detenido y condenado como merecía por derecho propio.
Lo siento, porque aún ahora, después de muerto, divide todavía a la sociedad chilena. Más, confío, la suprema corte de la historia, lo condenará y repudiará irremediablemente.
Lo siento, porque Pinochet fue ladronzuelo con pretendido patriotismo, que mató y desapareció a miles de personas para defender su trono ensangrentado y, especialmente, sus cuentas bancarias secretas y públicas en Suiza, Estados Unidos y quizás otros sitios.
Lo siento, pues fue encarnación y símbolo del terror real que, cual nube negra, se expandió del Bravo a la Patagonia, en años de horror.
Lo siento, porque aún quedan muchas semillas del pinochetismo agazapadas bajo el manto de la democracia, dispuestas a germinar como la mala hierba, con y sin uniformes militares. ¡No lo permitan, chilenos honrados!
Lo siento, pero no descanses en paz, Augusto Pinochet, por los siglos de los siglos. Amén.
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ESTOY ABISMADO POR TUS CONOCIMIENTOS DE MI TIERRA Y SU PROPIOS PROBLEMAS, SERIA INTERESANTE SABER DE LAS CARCELES DE CUBA, DATOS DE SU GOBERNANTE, EL PORQUE DE LAS CARCELES, Y DE LOS MILES DE SERES DE ESE PAIS QUE ESTAN O QUE MURIERON EN ELLAS AH... Y SI PUEDES EL PORQUE
HAY TANTOS DE TUS COMPATRIOTAS ASILADOS EN OTROS PAISES.
Y OTRA COSA CONSIDERASTE EN ALGUNA OPORTUNIDAD ESTOS MISMOS TEMAS CUANDO OCURRIAN EN HUNGRIA, CHECOSLOVAQUIA, POLONIA
LA EX ALEMANIA ORIENTAL, LA URSS ETC....
SON MIS INTERROGANTES????